Regresa Anglada de Panamá

Publicado en por Cuba y su deporte

angladaComplacido regresó de Panamá el piloto capitalino Rey Vicente Anglada luego de rendir una magnífica actuación al frente del equipo Boca del Toro, al que llevó a discutir el título del campeonato nacional de ese país, lo cual no ocurría desde hacía 37 años.
Solícito como es habitual en él, Rey concedió en charla telefónica una breve entrevista para los lectores de Cubahora, y en la misma comenta sobre su permanencia en suelo panameño, el cual visitó por segundo año consecutivo para llevar las riendas del modesto Boca del Toro, equipo al que en la pasada campaña condujo al tercer puesto, tras 26 años de paciente espera en los que nunca se logró lugar mejor que el cuarto peldaño.
Al recibir la inoportuna llamada, Rey, cordial como siempre, posterga por unos minutos el trabajo que le ocupa y luego del obligado intercambio de saludos, sin protocolo ni formalismos innecesarios entre viejos amigos, comienza el apresurado duelo de preguntas y respuestas, que al decir de Anglada "me sorprendió fuera de base".
Quien fuera brillante segunda base de la pelota cubana y más tarde manager triunfador al frente de Industriales y del equipo Cuba, hace hincapié en lo bien que le trataron en Boca del Toro, tanto por parte de la afición como de los directivos del conjunto, periodistas y, tal vez lo que más le satisfizo, los jugadores que tuvo a sus órdenes, de los cuales no tiene queja alguna que presentar.
En apresurada síntesis, ya que "jugábamos contra el reloj", Rey resumió que sin ser tan fuerte como nuestras Series Nacionales, la pelota que allá se juega tiene un buen nivel. La campaña comienza con 10 equipos agrupados en dos zonas, todos contra todos, y los dos últimos lugares de cada una de ellas son separados de la contienda, la cual prosigue con seis. De estos seis, también todos contra todos, salen los cuatro que van a los play off, dos por cada grupo.
Para llegar a la gran final, Boca del Toro tuvo que dejar en la cuneta a Chiriquí, uno de los equipos más fuertes de la Liga, en play off que finalizó 4-3, y por el título cayó ante el Metro de Panamá, el mismo que el pasado año le privó de avanzar a la final y que para aquella pelota representa lo que Industriales para la nuestra.
El tiempo concedido por el ídolo industrialista se ha consumido, pero aún así Anglada hace gala de sus buenas relaciones con la prensa y, generoso, accede a otras dos preguntas. A la primera, responde que en la Liga "de allá" pueden participar dos extranjeros por equipo y que en el suyo ambos eran lanzadores: uno venezolano y otro dominicano. Sobre la segunda, aclaró que no le disgustaría volver a dirigir en Boca del Toro, "pero esa es una determinación que no está en mis manos".

UN FUERA DE SERIE "SIN SUERTE"

Rey Vicente Anglada, hago la presentación a los lectores que no alcanzaron a verlo jugar, fue uno de esos peloteros fuera de serie que con sólo ponerse el uniforme y salir al terreno llama la atención. No obstante haber acumulado un average ofensivo de 293 en 10 Series Nacionales y de hacer con el guante lo mismo que quien más hizo, Rey era uno de esos atletas a los que no se puede medir únicamente por los números, ya que éstos, siendo de gran importancia, no recogen cualidades propias de algunos y ausentes para otros: inteligencia, maldad, colorido… ¡deseos de jugar siempre!
Anglada era de los que gustaba jugar fuerte, que no es lo mismo que jugar sucio. El hit ladeado quería estirarlo a doble y el doble a triple; tanta era su pasión al correr las bases — ¡tanto le ponía!— que daba la impresión que se iba a salir de la media luna. Algo que le dolió mucho: Estaba en plenitud de forma cuando fue ignorado a la hora de confeccionar el equipo Cuba que en 1980 asistió al Mundial de Japón, pese a que en los juegos de preparación fildeó todo lo que pasó cerca de segunda y con el bate despachó 16 hits en 24 turnos oficiales consumidos
Quedaba mucho béisbol en él cuando a finales de la campaña 1981-82 fue absurdamente separado de la pelota cubana, a la cual se reintegró como manager de Industriales diez años después, luego que se le hiciera justicia. Desde el puente de mando, Anglada llevó a los azules a seis play off y en cuatro llegó a finales, de las que ganó tres y perdió una. Con el Santiago dirigido por Antonio Pacheco dividió honores en tanto barría a los naranjas de Víctor Mesa.
Como atleta representó a Cuba en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de Medellín 1978; los Panamericanos de Puerto Rico 1979 y los campeonatos mundiales Cartagena 1976 y el de Italia 1978. En funciones de manager estuvo en los Centroamericanos del 2006 y los Panamericanos 2007; así como en el Mundial y la Copa jugadas en Taipéi de China, más el preolímpico de Cuba.

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Etiquetado en Béisbol

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