Incógnitas sobre el Centrobásquet
Semanas antes del 5 de Julio, la realización del Centrobásquet 2010 en Santo Domingo, capital de República Dominicana, era una incógnita, entre más razones porque el Palacio de los Deportes Virgilio Travieso no sería una sede adecuada debido a que las labores de acondicionamiento quedaron truncas.
Y este miércoles, luego de un inicio matizado por protestas de los equipos concurrentes, la falta de climatización, los problemas con la iluminación y el deterioro de la cubierta, aconsejaron al comité organizador la suspensión de tres partidos de la tercera jornada competitiva.
Así, el Torneo deja un espacio para tasar las posibilidades de la selección de Cuba en la competición —ahora que se conoce el éxito 82-62 contra México en el debut— y, más importante aún, para valorar su nivel actual.
CUBA
Lo primero es ubicarla en el contexto. Después de comenzar con el referido éxito, luego del descanso programado y el forzado por las condiciones de la sede, los cubanos enfrentarán en fechas consecutivas a Belice, Puerto Rico y Trinidad y Tobago, según el organigrama previsto para el grupo B.
Previo al inicio de la lid, se daba por descontado que aztecas y puertorriqueños serían rivales espinosos, capaces de dejar fuera del grupo de los cuatro mejores a los cubanos; y no se tenía mucha información de los otros dos equipos, cuyas nóminas a los más recientes torneos FIBA han incluido a jugadores profesionales de cierta jerarquía.
Cuba emprendió la competencia en Santo Domingo con unos pocos juegos de fogueo, los más importantes los disputados en México, durante el campeonato Bicentenario, en los que ganó cinco de seis partidos, con promedio de 85 puntos anotados y 74 recibidos, apoyado en una defensa férrea (cuatro equipos le anotaron menos de 73 puntos) y altos porcentajes ofensivos (en cuatro partidos lograron 86, 88, 98 y 100 unidades).
Daniel Scott, el DT criollo, opinó que un sexto lugar sería un resultado adecuado para el grupo que el dirige. Ello, según lo veo, obedece a la calidad de juego explícita en el Torneo Nacional de Ascenso y la Liga Superior de Baloncesto, el proceso de reconformación de la selección, la falta de roce con equipos foráneos y, por supuesto, el desconocimiento de la potencia de los rivales.
Sin embargo, el triunfo sobre México ya lo puso en la órbita de los aspirantes al podio y, por tanto, de los equipos con opciones de hacerse con uno de los cupos (son cuatro) de acceso al Preolímpico de las Américas y otro (se reparten tres) para asegurarse un lugar en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011. (También están en disputa ocho boletos para los Juegos Centroamericanos Mayagüez 2010, a los que Cuba no asistirá).
Ese, clasificarse para ambos eventos, es un anhelo ambicioso, difícil de concretar, pero no imposible, toda vez que, pese a la falta de información, tanto Trinidad y Tobado como Belice son rivales menos exigentes que México y el Rey de Centroamérica, Puerto Rico. Por lo tanto, el primer gran paso, pasar a la ronda semifinal, se antoja un trámite viable.
Ya en esa instancia se las verá contra uno de los dos primeros del grupo A, en el cual militan el anfitrión, República Dominicana, Panamá, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes (USA) y Jamaica, que completan la mayor concurrencia a un Centrobásket.
¿QUÉ TIENE PARA CONTENDER?
Muchas horas de trabajo físico en el gimnasio, ensayos y ensayos de sistemas de ataque y defensa, más intensas jornadas de prácticas de disparos de campo y desde la línea de tiros libres: esas son las principales señas en las cartas credenciales del equipo Cuba.
Un equipo cuajado de talento joven, casi desconocido en el país, que ahora comienza a desandar por foros internacionales.
Apenas el defensa yumurino Allens Jemmott y los pívots Joan Luis Haití, de Ciego de Ávila, y Orestes Torres, de Ciudad de La Habana, acumulan experiencia como sempiternos integrantes de los recientes seleccionados.
Juan Pablo Piñeiro, Yasser Rodríguez y Osmel Oliva, también defensas; Lisván Valdés, Andy Boffil, Yunier Pérez y Yordanis Jaca, aleros; y Leonel Batista y Abrahan Richardson, otros dos pivots, integran un grupo falto de rodaje, colectivo e individual, contra oponentes, estrategias y tácticas de la más alta calificación.
Scott, con la condición física de los baloncestista en su punto más alto de por medio, intensificó el trabajo didáctico, de pizarra, y perfila una selección con gran vocación defensiva, quizás el arma más determinante en el baloncesto actual.
Ya vio algunos frutos en el campeonato Bicentenario y, frente a México —al que dejaron en 62 puntos—, también apreció que hasta tres jugadores (Boffil, desde la banca; Haití y Torres) pueden atacar con efectividad para apoyar al líder Jemmott.
Condición física, vocación defensiva, y la ambición característica de los equipos deportivos de este archipiélago: eso tienen los cubanos que están en Santo Domingo. Cualidades que pueden alcanzar para lograr estos dos grandes objetivos e iniciar un camino en el baloncesto internacional que siempre se emprende y (casi) nunca los lleva muy lejos.