Boxeo, no lo que se esperaba

Publicado en por Pedro Ernesto

Bastante tímido fue el regreso de Cuba a los planos estelares del boxeo aficionado mundial, al conquistar una sola medalla de oro en el certamen del orbe organizado en septiembre en la ciudad italiana de Milán.
La principal competición del año marcó la vuelta de la Mayor de las Antillas a lides de este tipo, tras su ausencia en Chicago 2007, donde Rusia dominó ampliamente. Para Milán 2009 se esperaba que la perla caribeña luchara por el primer puesto con los europeos, y así fue hasta la jornada conclusiva, cuando una sola victoria hubiera dado a la escuadra antillana el primer lugar por países.
Sin embargo, dejarnos llevar por este dato nos engañaría, pues si se hubiesen llevado las cuentas como hasta esta temporada, por puntos obtenidos en cada combate y no por medallas -lo cual es realmente lo más justo-, Rusia hubiera asegurado su trono desde mucho antes, porque llevó a seis hombres a finales.
La edición 15 de los Mundiales dejó a Cuba con una sola medalla de oro, al cuello del ligero welter Roniel Iglesias, una de plata para el pesado Osmay Acosta, y bronces para el semipesado José Ángel Larduet y el gallo Yankiel León: la peor cosecha de su historia.
En el caso de Roniel, dio a su país el primer título en la división de 64 kilogramos, única entre las 15 disputadas hasta el momento en la cual la perla caribeña no había podido coronar a nadie desde su inclusión a partir de la cita de Bangkok 2003, y de paso nos salvó del fracaso, pues volver a casa nuevamente sin títulos tras la sequía dorada en la capital china hubiera sido catastrófico.
La baja a última hora del plateado de Beijing 2008 Emilio Correa trajo como resultado la inclusión del bisoño Rey Eduardo Recio, quien compitió muy bien en la división de 75 kilogramos, pero todavía se encuentra muy verde para sobresalir en el concierto mundial.
El titular mundial juvenil de Guadalajara 2008 fue a una verdadera prueba de fuego, con el extra de tratar de emular lo conseguido por Correa en el Mundial de Mianyang 2005, cuando acabó tercero, y ciertamente no lo hizo mal, pues fue una de las víctimas de los despojos arbitrales.
El trabajo de los imparciales provocó algunas críticas pero no fue tan censurable, e incluso la Asociación Internacional (AIBA) tomó rápidas medidas por primera vez y hubo expulsiones y otras medidas para evitar males mayores.
Decepcionante fue la presentación del subcampeón olímpico Carlos Banteur (69 kilogramos), eliminado por un desconocido, y tampoco dejaron buenos recuerdos los otros medallistas estivales: Yampier Hernández (51) e Idel Torriente (60).
No obstante, el resultado conlleva otras reflexiones, como el hecho de que varios novatos integraron la escuadra, y otros con experiencia debutaron en divisiones superiores. Además, el año no es solamente el Mundial.
Los nuestros tuvieron una presencia bastante amplia por torneos de Europa, que incluyó topes y bases de entrenamiento conjunto con las escuadras de Italia y Francia. Los duelos bilaterales redondearon una preparación que se inició unas semanas antes con la participación en la lid internacional Ahmet Comert, de Turquía, donde se llevaron dos coronas (Idel y Osmay).
Las palmas para los más inexpertos, pues además de los mencionados Larduet y Recio, Daniel Matellón (48), Yasniel Toledo (57) y Erislandy Savón (más de 91) compitieron a muy buen nivel y cayeron con las botas puestas ante hombres que los superaban en calidad y veteranía.
A nivel doméstico Ciudad de La Habana volvió a festejar en el Campeonato Nacional Playa Girón, Cuba dejó escapar un solo título en el internacional Cardín, y al cierre del año Camagüey sorprendió con su primer puesto en la final del torneo por equipos celebrado en su suelo.
Para los máximos responsables de la Federación cubana quedan varias tareas pendientes de cara al 2010, y no todas se relacionan con problemas de presupuesto.
En primer lugar hay que rescatar el trabajo en la base; me refiero al trabajo serio desde las edades tempranas, porque en las últimas campañas hemos visto llegar a hombres a la escuadra nacional con lagunas técnicas, algo muy difícil de limar mientras pasan los años y los púgiles se acomodan. Por ahí comenzaremos a enderezar el camino y retomar el sitio que la Escuela Cubana merece en el planeta.
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Etiquetado en Combate

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