Al fin pedaleando sin calor!!!
Tal y como ha sucedido en más de una ocasión en la historia de nuestros clásicos, el tramo Camagüey-Ciego de Ávila regaló nuevamente una sorpresa.
Lizardo Benítez, el guantanamero que por muchos años fue miembro de la selección nacional de ruta y ahora integra la de mountain bike, mostró nuevamente su combatividad al inmiscuirse en la escapada que permitió a su compañero del equipo de montaña, el matancero Vicente Sanabria, conquistar la camiseta de líder de la Vuelta.
La fuga que comenzaron el guantanamero y Pedro Sibila se extendió tras la meta intermedia de Florida a cuatro ciclistas más, Sanabria, Joel Solenzal y los holandeses Peter Wostenberg y Tim Nederlof, a la postre uno-dos en la raya de sentencia, con lo cual los pedalistas visitantes sumaron seis triunfos parciales, válido para igualar el récord impuesto en 1984.
La diferencia de más de un minuto conseguida por esta sexteta le abrió el primer puesto al matancero, pero consciente de que solo será hasta la jornada de este lunes, cuando se dispute la contrarreloj individual, sobre 35 kilómetros, sin dudas, una de las dos etapas reinas de la Vuelta, por la alteración y definición de lugares que dejará entre el pelotón de 120 corredores aún en competencia.
Para esta fase se vislumbra una tempestad sobre la lista general, con los papeles protagónicos para los canadienses Ryan Roth y Andrew Randell, los venezolanos José Chacón y José Alarcón, los colombianos Juan Pablo Suárez y Francisco Colorado, y los cubanos Arnold Alcolea, Raúl Granjel y el guantanamero Damián Martínez, monarca del 2005.
Según la calidad de lo visto hasta esta sexta fecha, un corredor visitante debe ponerse la camiseta amarilla al mediodía de este lunes, en tanto en la tarde, el pelotón rodará tranquilo hasta Sancti Spíritus en la primera doble etapa de la actual edición, lo cual debiera ser aprovechado por Cuba para imponerse en su primer tramo.
Lejos de lo que pudiera pensarse, las tácticas de carrera mejor diseñadas hasta el momento vienen siendo las de Colombia y Venezuela, con poco desgaste de sus corredores para intentar luego salvaguardar los puestos cimeros que pretenden alcanzar Juan Pablo, Colorado, Alarcón o Chacón. Tampoco podrá descartarse a los canadienses, aunque su accionar en la subida a Tope es menor que el de los sudamericanos.
Sin dudas, toda la emoción se ha reservado para esta segunda mitad de la Vuelta. Nada podrá cambiarse si además del talento y la preparación física, nuestros ciclistas no asumen que esta lid se gana con mucho corazón, valentía y sentido de guerra sobre las bicicletas, algo que hizo inmortal a Pipián y Alonso, por solo mencionar dos leyendas que las nuevas generaciones de ciclistas no deben olvidar en un momento como este.
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